viernes, 5 de septiembre de 2014

RUTA POR VILLAMANTA. ARROYO DEL PRADILLO Y ARROYO DE LAS JUNTAS

RUTA POR VILLAMANTA. ARROYO DEL PRADILLO Y ARROYO DE LAS JUNTAS.

RUTA POR EL ARROYO DEL PRADILLO Y ARROYO DE LAS JUNTAS (VILLAMANTA)
Ruta por Villamanta. Carracas entre viñedos.

Villamanta es un pequeño municipio del Suroeste de la Comunidad de Madrid, a unos 46 kilómetros de la capital. Cuenta con una población estimada de entorno a 2100 habitantes.
El sector primario es predominante en su economía, basando casi toda su actividad en la agricultura (olivares, viñedos y cereal), ganadería (ovino en régimen extensivo) y caza mayor y menor (grandes cotos y fincas cinegéticas).
Cuenta con una importante variedad de paisajes qué son aprovechados por su rica fauna ornitológica. Así, en los viñedos, podemos encontrar zorzales comunes, en los olivares mochuelos comunes, en sus dehesas águilas imperiales, en sus bosques de galería oropéndolas y en su casco urbano golondrinas comunes.
Esta biodiversidad en aves se ve acrecentada por su estratégica posición geográfica.
El municipio se encuentra enclavado entre la zona ZEPA “Encinares del Alberche y río Cofio” con el municipio de Aldea del Fresno al Oeste y el Parque Regional del Guadarrama, con Navalcarnero al Este.
Ello provoca qué por sus cielos surquen especies tan interesantes para el aficionado a la ornitología como pueden ser el águila real, águila calzada, busardo ratonero, milano real, o el buitre negro y leonado.
La excursión propuesta dura entorno a 2 horas y media o 3, y es de dificultad fácil.
Es una ruta lineal de ida y vuelta qué comienza en el casco urbano de la urbanización Calypo Fado, y atravesando el arroyo del Pradillo acaba en el arroyo de las Juntas, para volver a nuestro punto de partida.


(Ruta Arroyo del Pradillo-Arroyo de las Juntas).

La urbanización Calypo Fado pertenece al municipio de Navalcarnero, aunque tiene su término municipal en Casarrubios del Monte (Toledo) y parte de la ruta atraviesa el municipo de Villamanta (Madrid).
Acceso a la urbanización Calypo Fado:
-En coche. Por la A-5. Autovía de Extremadura. 43 minutos desde Madrid.
-En autobús. Línea 535. Alcorcón estación de cercanías-Calypo Fado. 40 minutos.

Este es el relato de una ruta qué realicé por el municipio a mediados del mes de Mayo.
Era un día nublado con amenaza de tormenta, aunque la temperatura era ideal para dar un agradable paseo en busca de aves para sumar a la lista del cuaderno de campo.
Quería repetir la buena experiencia de la primavera pasada cuando en compañía de mis compañeros Jus, Alberto, Rosa y Fede, ví por primera vez las carracas en este espacio tan interesante de la Comunidad de Madrid.


(Carraca en viñedo).

El autobús qué me traía desde Alcorcón paró casi al final de la urbanización. Al poco rato, bajé por la Calle Vigo, buscando la Calle Salamanca qué acaba en una cañada real qué lleva a Villamanta.


(Cañada real a Villamanta).

Las primeras especies de aves comenzaban a aparecer en un entorno tan humanizado como esta urbanización. Apunté las más comunes: vencejo común, golondrina común, gorrión común, urraca, tórtola turca y estornino negro.
Tras dejar atrás la urbanización, en pocos minutos nos recibe una zona de viñedo, y a escasos metros ya llegamos al arroyo del Pradillo.
En los viñedos una asustada cogujada común vuela rauda y veloz ante mi presencia.


(Viñedos en Villamanta).

Poco a poco la vegetación ribereña del arroyo va ganando forma en cantidad y tamaño, con zarzas, juncos churreros y chopos. Este sotobosque es ideal los paseriformes y pude apuntar los primeros de la lista: un pequeño grupo de verdecillos, y un bonito ejemplar de verderón común. Momentos después una bandada de jilgueros ponía una nota multicolor a esta jornada pajarera.
El canto melodioso del ruiseñor común se comenzaba a escuchar, y tras un buen rato intentando observarlo con los prismáticos, apareció en un claro de un zarzal.
En lo alto de un árbol seco una tarabilla común macho oteaba el horizonte. Junto a él, se posó la hembra, qué llevaba un insecto en el pico.
Según avanzaba por el arroyo, ya se comenzaban a ver las torretas eléctricas, donde habían habilitado las cajas nidos para qué criasen las carracas. Y no tardaron mucho en aparecer las primeras.
Decidí subir una pequeña loma, donde tendría mejor perspectiva para ver las torretas y las cajas nido. Opté por esperarlas escondido tras una gran retama. Momentos después aparecieron dos ejemplares.


(Retamares).

Fue increíble ver como una de ellas se tiraba en picado desde el cable, e instantes después volvía a posarse con una lagartija en el pico. Observar la escena de caza de una de las especies de aves con el colorido más bello de las especies ibéricas, no tiene precio.
No tardarían en posarse más ejemplares, y tras 15 minutos de espera a lo largo del tendido eléctrico se posaron hasta 6 ejemplares.
Tras disfrutar de este hermoso espectáculo, decidí volver a bajar a la zona del arroyo.
Según iba bajando por la loma entre retamas en flor, una silueta negra cruzó por encima de mi cabeza. Un ejemplar de busardo ratonero desapareció por detrás de las lomas.
En las ramas de un almendro un alcaudón común estaba atento, listo para cazar cualquier presa qué se le pusiese al alcance.


(Alcaudón común, lanius senator)

En el arroyo hice una pequeña espera para ver si se me cruzaba alguna nueva especie.
Primero apareció un mirlo común, y tras su inconfundible canto a modo de relincho, un pito real se posó en un chopo cercano.
A pocos metros de allí había una pequeña finca agrícola vallada. En un talud no muy alto, muy pegado al suelo, se congregaba una importante colonia de abejarucos europeos. Era muy entretenido ver como salían desde sus cubiles, y el trasiego qué se traían unos saliendo y otros entrando con comida para alimentar a los pollos.
Más abajo de la finca agrícola, un pequeño transformador también con valla, es usado por varios ejemplares de golondrina daúrica para anidar. Desde fuera se puede observar el curioso nido de esta especie, en forma de embudo, e inconfundible a la vista.
Tras dejar el arroyo del Pradillo, llegué a donde se junta con el arroyo de las Juntas. Allí apunté otras 3 especies: curruca cabecinegra, herrerillo común y papamoscas gris.


(Arroyo de las Juntas).

Desde el arroyo dirigí mis prismáticos nuevamente a las lomas de los tendidos eléctricos para ver si volvía a ver las carracas. No ví nuevos ejemplares. Pero si pasó un buen bando de palomas torcaces con vuelo apresurado qué huían de la silueta de un cernícalo vulgar qué merodeaba la zona.
Crucé el arroyo por un vado, y en un claro de un viñedo, sobre una empalizada cantaba un triguero a pleno pulmón.
Desde el arroyo de las Juntas retomé el camino de subida qué me llevaría al autobús.
Los abejarucos cada vez estaban más activos, y comenzaba a caer una fina lluvia qué era de agradecer con el bochorno qué hacía. A lo lejos, en las cumbres de la Sierra Oeste comenzaban a verse rayos y oírse lejanos truenos.


(Abejaruco europeo, merops apiaster)
En la zona de las lomas, dos carracas, haciendo equilibrio sobre los cables, contemplaban la tormenta qué poco a poco se acercaba a la urbanización.


(Carraca europea, coracias garrulus).

En una zona de arbustos, muy bien camuflado, pude observar gracias a su canto, a un zarcero común, con su llamativa composición de color verde y amarilla.
Un trueno cercano asustó a un grupo de ánades reales qué fueron a refugiarse en lo más profundo del arroyo.
Atrás iba dejando las torretas eléctricas y las cajas nido, y me iba despidiendo de las carracas hasta la primavera siguiente.
Unos trinos secos procedentes de un almendro llamaron mi atención. A poca distancia un alcaudón meridional estaba posado, y parecía qué no se asustaba de mi presencia. Tanto es así qué se dejó realizar una buena sesión de fotos. Tras prestarse gustosamente a posar, decidí dejarlo tranquilo y retomar mi camino de vuelta.


 (Alcaudón meridional, lanius meridionalis)

Antes de ver los primeros chalets de la urbanización, en un barbecho junto a un viñedo, una perdiz roja con sus 5 perdigones, me daba el adiós a esta jornada pajarera tan interesante.
¡A qué estáis esperando para coger vuestros prismáticos y mochila y disfrutar de este espacio tan interesante!.
© Rafita Almenilla.
Como es habitual termino adjuntando la lista de especies avistadas en la jornada.
FAUNA DEL ARROYO DEL PRADILLO Y ARROYO DE LAS JUNTAS

AVES

Abejaruco europeo
Alcaudón común
Alcaudón meridional
Busardo ratonero
Carraca
Carraca europea
Cernícalo vulgar
Cogujada común
Curruca cabecinegra
Estornino negro
Golondrina común
Golondrina daúrica
Gorrión común
Herrerillo común
Jilguero
Mirlo común
Paloma torcaz
Papamoscas gris
Pito real
Ruiseñor común
Tarabilla común
Tórtola turca
Triguero
Urraca
Vencejo común
Verdecillo
Verderón común
Zarcero común

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